TRATAMIENTOS ESTÉTICOS
Rinoplastia
Con una técnica poco invasiva podemos reparar desviaciones del perfil nasal, corregir pequeñas gibas, suavizar y estrechar el puente de la nariz y elevar la punta.
¿Qué puede corregir una rinoplastia?
- Giba o caballete nasal.
- Punta caída, ancha o desviada.
- Nariz demasiado grande o desproporcionada.
- Asimetrías o desviación del tabique.
- Dificultad respiratoria por tabique desviado o hipertrofia de cornetes.
¿Cómo se realiza?
- Cirugía bajo anestesia general
- Duración: 1,5 a 2,5 horas, según el caso
- Puede realizarse con técnica abierta o cerrada, dependiendo del grado de corrección
- No siempre se colocan tapones; si se colocan, son temporales
- Puede combinarse con septoplastia (rinoplastia funcional)
Resultados esperados
- Nariz más armónica y proporcionada
- Mejora del perfil facial
- Resultado natural, sin aspecto artificial
- Mejora en la respiración si se trata el tabique
- Resultados definitivos en 6–12 meses (progresivos)
Recuperación y cuidados postoperatorios
- Inflamación y hematomas los primeros días
- Uso de férula nasal externa durante 7 días
- Reposo relativo durante la primera semana
- Incorporación laboral entre 7 y 10 días
- Resultados iniciales visibles tras 1 mes, y evolución continua hasta 1 año
¿Para quién está indicada?
- Personas que desean mejorar la forma de su nariz
- Pacientes con dificultades respiratorias por alteraciones internas
- Mayores de 18 años (con desarrollo facial completo)
- Tanto hombres como mujeres que buscan armonía facial
Rinoplastia estética y funcional
La rinoplastia no solo se centra en la estética. En muchos casos, se realiza también una septoplastia, que corrige la desviación del tabique nasal para mejorar la respiración. Esta combinación es frecuente y no añade complejidad significativa a la cirugía, pero sí mejora notablemente la calidad de vida del paciente.





